Nada escrito desde mis adentros pero si todo coincidencia con lo escrito en el libro: Brújula para navegantes de Elsa Punset encontrado en la biblioteca pública de Mostoles, España.
La autenticidad en las relaciones humanas
La madre de un amigo de Arún Ghandi nieto del lider indio y probablemten el mejor pedagogo del mundo hindú, Mahatma Gandhi, estab desesperada porque su hijo se estaba muriendo debido a un fallo metabólico qué le impedida asimilar el azúcar. A pesar de su viligilancia el niño, a escondidas, seguía comiendo azúcar y su vida peligraba. la madre fue a ver a Ghandi como último recurso convencida de que unas palabras del maestro podrían salvar al niño. Le suplico que ordenase a su hijo dejar de comer azúcar. A pesar de la insistencia de la madre el maestro se limitó a mirar fijamente al niño unos segundos y le pidio de manera pausada que regresara a los quince días. La madre protestando de forma veheente: “!Haga algo, Maestro, dígale que no coma azúcar o morirá! Solo le hará caso a usted.” “Ahora no puedo ayudarlos” aseguro Ghandi mientras despedía a madre e hijo con firmeza. Transcurridos los quince días madre e hijo regresaron a ver a Ghandi. El maestro iro entonces al niño a los ojos y le dijo sogosamente: “Prométeme que no comerás azúcar”. El niño contesto: “Maestro, lo prometo”. La madre se despidiño agradecid, pero antes de marcharse no resistió la tentación de preguntarle: “Maestro, ¿Por que me pidio que esperase quince días para hablar con el niño? Podría haber muerto. El maestro le contesto: “Porque nosotros los adultos tenemos que encarnar el cambio que queremos transmitir. Por tanto, primero tenía que ser yo el que dejase de comer azúcar”
La autenticidad es la clave en las relaciones humanas y aún ñas en las realciones entre adultos y niños, por dos razónes:
- Porque éste percibe a los demás de forma directa e intuitiva, ya que no ha aprendido aún a comunicarse desde la desconfianza y el disimulo. Si decimos una cosa y actuamos o decimos de forma opuesta, el niño descubrirá la esencia de la hipocrecía y aprenderá a desconfiar del mundo que lo rodea. El respeto a las emociones de adultos y niños debe estar implicito en nuestras relaciones.
- Porque el niño aprende por imitación. El proceso de aprendizaje de los más jovenes se hace de forma continuada a través de la imitación consciente e inconsciente de las palabras y los actos de los adultos que lo rodean. El médico y premio novel de paz Albert Schweitzer sugiere que los adultos debían enseñar a sus hijos de tres maneras: Con el ejemplo, con el ejemplo y con el ejemplo.
Para ser un módelo eficaz las palabras y los actos del adulto deben ser coherentes.